
Deje de dejar que su patio quede vacío todo el invierno
Es un problema clásico. Tiene un espacio exterior maravilloso, pero en cuanto baja la temperatura, se convierte en un lugar desolado. La mayoría de las personas intentan solucionarlo con calentadores convencionales, pero estos solo sirven para calentar el aire. El problema es que el viento se lleva ese aire caliente lejos.
Por eso utilizamos luz infrarroja de onda corta. En lugar de luchar contra la brisa, estas lámparas envían calor directamente a los clientes. Es como estar al sol en un día fresco de octubre: lo sientes en cuanto te sientas. No hay necesidad de esperar a que el lugar se “calefatee”, mientras sus clientes tiemblan bajo sus abrigos.
La conclusión: Las personas cómodas gastan más.
Piénselo: si un cliente siente corrientes de aire, buscará la salida. Terminará su plato principal y se irá. Pero cuando se sienten cómodos, se quedan para tomar esa segunda copa de vino o un pastel de chocolate.
Al mantener a sus clientes calientes, no solo es amable, sino que también convierte una zona inútil de su restaurante en un lugar que realmente genera ingresos.
Algunas cosas a tener en cuenta antes de comprarlas
Primero, no conecte estas lámparas simplemente a cualquier tomacorriente. Estas unidades consumen mucha electricidad. Si intenta usarlas todas en el mismo circuito eléctrico, es probable que se apague el interruptor en medio del rush de clientes. Consiga la ayuda de un profesional para evaluar la carga eléctrica. Así evitará problemas mayores más adelante.
También recuerde que el calor infrarrojo se mueve en línea recta. Esto crea un “cono” de calor. Si coloca las lámparas demasiado separadas, habrá zonas frías. Verá cómo los clientes intentan encontrar un lugar donde esté caliente, lo cual arruinará completamente la disposición del local.
El truco es superponer esas zonas de calor. Puede que necesite comprar unas cuantas lámparas más de las que originalmente planeaba, pero es la única manera de asegurarse de que cada asiento sea cómodo.